Diabetes y embarazo:

Planificación
y control

Una nutrición adecuada, acompañada de tratamiento 
y ejercicio, favorece el crecimiento óptimo del bebé 
y el control glicémico de la madre

Lo que necesitas saber

La diabetes durante el embarazo puede generar complicaciones, tanto para la madre como para el bebé. La buena noticia es que la mayoría de ellas se pueden prevenir con un tratamiento adecuado y un control oportuno.

Revisa los videos educativos

Diabetes y embarazo: Tipos de diabetes y posibles complicaciones

Terapia nutricional en el embarazo con diabetes

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Cómo realizar monitoreo capilar en embarazo

¿Qué pasa después del embarazo en la diabetes gestacional?

Dos grandes grupos
de diabetes en el embarazo

1. Diabetes gestacional

  • Aparece por primera vez durante el embarazo, en una mujer sin antecedentes previos de diabetes.
  • Generalmente se detecta en el segundo trimestre mediante la prueba de tolerancia a la glucosa.

1. Diabetes pregestacional

Ocurre cuando una mujer ya tenía diabetes (tipo 1, tipo 2 u otro tipo) y
queda embarazada.

La diabetes gestacional es más común
en mujeres con antecedentes familiares de diabetes,

Exceso de grasa corporal, sedentarismo, y es más frecuente en mujeres mayores de 35 años.

Control glicémico
y seguridad del bebé

La insulina suele ser el tratamiento de elección durante el embarazo, ya que es efectiva y segura para el bebé en desarrollo.

Tratamiento de elección

La insulina es el tratamiento preferido por su efectividad y seguridad fetal.

Riesgo por glucosa alta

Cuando una mujer se embaraza con niveles de glucosa elevados, existen riesgos importantes como aborto o malformaciones congénitas.

Antes de buscar

Es fundamental conversar con tu equipo de salud antes de buscar un embarazo para realizar los ajustes necesarios en tu tratamiento.

¿El bebé puede nacer con diabetes?

No. Los bebés no nacen con diabetes por tener una madre con diabetes gestacional. Sin embargo, sí pueden tener un mayor riesgo de desarrollarla en la adultez.

El riesgo futuro para la madre

Aunque la glucosa se normalice, existe un mayor riesgo 
de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares 
en el futuro.

Se recomienda realizar
una nueva prueba de carga de glucosa durante los 2 a 3 meses postparto

1 de cada 3 mujeres presenta alteraciones en este examen. Mantener un estilo de vida saludable es vital para prevenir riesgos.

*Material preparado con la colaboración de las doctoras Kristel Strodthoff y Leisly Vidal.

Alimentación y hábitos esenciales
durante el embarazo

La alimentación de una mujer embarazada con diabetes debe centrarse 
en elegir carbohidratos de bajo índice glicémico, combinados con fuentes equilibradas de proteínas y grasas saludables. Esto debe ser planificado y supervisado siempre por una nutricionista.

Durante el embarazo, no se deben restringir ni eliminar los carbohidratos de la dieta, ya que cumplen funciones esenciales para el crecimiento y desarrollo de esta etapa del ciclo vital.

Una alimentación equilibrada, junto con el tratamiento farmacológico y la actividad física indicada por tu médico tratante, busca favorecer un crecimiento y desarrollo óptimo del feto, además de mantener un control glicémico adecuado para prevenir complicaciones asociadas a la diabetes.

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Los pilares nutricionales:
Lo que debes incluir

Algunas recomendaciones que se pueden seguir mientras la mujer está embarazada. Recuerda que cada caso es distinto, por lo que siempre es necesario consultarlo con un(a) nutricionista:

Incluir carbohidratos integrales de bajo índice glicémico

  • Los carbohidratos son necesarios para el crecimiento del feto y para mantener la energía.
  • Preferir aquellos de bajo índice glicémico, ricos en fibra como: avena, arroz integral, quinoa, legumbres, pan y pastas integrales, frutas con cáscara y verduras frescas.
  • Limitar los azúcares simples, como bebidas, dulces, pasteles o galletas.
  • ⚠️ No eliminar los carbohidratos: tu cuerpo los necesita.
  • Comer en horarios regulares

  • Realizar de 3 a 4 comidas principales y de 2 a 3 colaciones al día. Esto ayuda a mantener la glucosa estable y a evitar tanto bajas de azúcar como alzas bruscas.
  • El desayuno suele ser uno de los tiempos más complejos de manejar desde el punto de vista de la glicemia. Si esto ocurre, se sugiere dividirlo en dos partes, priorizando alimentos de bajo índice glicémico y un buen aporte de proteínas.
  • Aumentar el consumo de fibra

    La fibra mejora el control de la glicemia y previene el estreñimiento.
    Incluir todos los días:

  • Verduras (de preferencia crudas o cocidas al vapor).
  • Frutas enteras (no en jugo).
  • Legumbres: al menos 2 veces por semana.
  • Pan o cereales integrales.
  • Elegir proteínas magras

    Las proteínas son esenciales para el crecimiento del feto.

  • Preferir: carnes magras (pollo, pavo, pescado), huevos, legumbres, lácteos semi o descremados sin azúcar añadida (leche, yogurt, quesillo). Si la persona no es intolerante a la lactosa, evitar los alimentos con la característica de “sin lactosa” ya que estos son de alto índice glicémico.
  • Evitar carnes procesadas o embutidos.
  • Consumir grasas saludables

    Las grasas buenas ayudan al desarrollo cerebral del feto y al control del colesterol.

  • Elegir: aceite de oliva o canola, palta, frutos secos naturales (en porciones pequeñas), semillas (chía, linaza, sésamo, zapallo, maravilla).
  • Evitar las frituras y los alimentos ultraprocesados.
  • Hidratarse bien

  • Beber abundante agua durante el día.
  • Evitar bebidas azucaradas y jugos.
  • El agua, las infusiones sin azúcar y el agua con trozos de fruta son buenas opciones que se pueden incorporar en el día a día.
  • Moverse todos los días

    La actividad física ayuda a controlar la glucosa y mejora la circulación.
    Caminar después de las comidas, nadar o realizar ejercicios prenatales son opciones seguras. Es importante que esto se adecúe a cada caso particular.

    Otras recomendaciones

  • No pasar muchas horas sin comer, mantener las comidas distribuidas durante el día.
  • Preferir preparaciones caseras, tipo: cocción al jugo, a la cacerola, al horno, al vapor o a la plancha. Evitar frituras, alimentos ultraprocesados, como la comida rápida.
  • Escoger alimentos que tengan la menor cantidad de ingredientes y sellos posibles (esto significa que es un alimento menos procesado).
  • Cuidar la manipulación de alimentos, evitar preparaciones crudas como: ceviches, sushi, crudos, etc. por el riesgo de intoxicación. Lavar bien tus frutas y verduras.
  • Para más información respecto a índice glicémico y diferentes técnicas de cómo implementarlo, consultar el material disponible en nuestra web.
  • Consulta con tu nutricionista para ajustar 
cantidades y horarios. Cada caso es distinto.

    La importancia del horario
    y la calidad de nutrientes

    Come en horarios regulares

    Realiza de 3 a 4 comidas principales y de 2 a 3 colaciones al día. Esto ayuda a mantener tu glucosa estable.

    Elige proteínas magras

    Son esenciales para el crecimiento del feto. 
Prefiere: carnes magras, huevos, legumbres, lácteos semi o descremados sin azúcar añadida.

    Consume grasas saludables

    Ayudan al desarrollo cerebral del feto y al control del colesterol. Elige: aceite de oliva o canola, palta, frutos secos 
y semillas.

    Hidrátate bien

    Bebe abundante agua. Evita bebidas azucaradas y jugos.

    Otras recomendaciones

    • No pases muchas horas sin comer.
    • Prefiere preparaciones caseras (al horno, al vapor, a la plancha); evita alimentos ultraprocesados, como la comida rápida.
    • Escoge alimentos con la menor cantidad de ingredientes y sellos posibles (menos procesados).
    • Cuida la manipulación de alimentos: evita preparaciones crudas (ceviches, sushi, crudos, etc.) y lava bien tus frutas 
y verduras.

    Muévete todos los días

    La actividad física ayuda a controlar la glucosa y mejora la circulación. Opciones seguras incluyen caminar después de las comidas, nadar o ejercicios prenatales (consulta siempre con tu médico).

    El desayuno suele ser el tiempo más complejo 
de manejar la glicemia.

    Si esto ocurre, se sugiere dividirlo en dos partes, priorizando alimentos de bajo índice glicémico y un buen aporte de proteínas.

    *Material preparado con la colaboración de la nutricionista María Paz San Martín.