Una nutrición adecuada, acompañada de tratamiento y ejercicio, favorece el crecimiento óptimo del bebé y el control glicémico de la madre
La diabetes durante el embarazo puede generar complicaciones, tanto para la madre como para el bebé. La buena noticia es que la mayoría de ellas se pueden prevenir con un tratamiento adecuado y un control oportuno.
Ocurre cuando una mujer ya tenía diabetes (tipo 1, tipo 2 u otro tipo) y queda embarazada.
Exceso de grasa corporal, sedentarismo, y es más frecuente en mujeres mayores de 35 años.
La insulina suele ser el tratamiento de elección durante el embarazo, ya que es efectiva y segura para el bebé en desarrollo.
La insulina es el tratamiento preferido por su efectividad y seguridad fetal.
Cuando una mujer se embaraza con niveles de glucosa elevados, existen riesgos importantes como aborto o malformaciones congénitas.
Es fundamental conversar con tu equipo de salud antes de buscar un embarazo para realizar los ajustes necesarios en tu tratamiento.
No. Los bebés no nacen con diabetes por tener una madre con diabetes gestacional. Sin embargo, sí pueden tener un mayor riesgo de desarrollarla en la adultez.
Aunque la glucosa se normalice, existe un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares en el futuro.
1 de cada 3 mujeres presenta alteraciones en este examen. Mantener un estilo de vida saludable es vital para prevenir riesgos.
*Material preparado con la colaboración de las doctoras Kristel Strodthoff y Leisly Vidal.
La alimentación de una mujer embarazada con diabetes debe centrarse en elegir carbohidratos de bajo índice glicémico, combinados con fuentes equilibradas de proteínas y grasas saludables. Esto debe ser planificado y supervisado siempre por una nutricionista.
Durante el embarazo, no se deben restringir ni eliminar los carbohidratos de la dieta, ya que cumplen funciones esenciales para el crecimiento y desarrollo de esta etapa del ciclo vital.
Una alimentación equilibrada, junto con el tratamiento farmacológico y la actividad física indicada por tu médico tratante, busca favorecer un crecimiento y desarrollo óptimo del feto, además de mantener un control glicémico adecuado para prevenir complicaciones asociadas a la diabetes.
Algunas recomendaciones que se pueden seguir mientras la mujer está embarazada. Recuerda que cada caso es distinto, por lo que siempre es necesario consultarlo con un(a) nutricionista:
La fibra mejora el control de la glicemia y previene el estreñimiento. Incluir todos los días:
Las proteínas son esenciales para el crecimiento del feto.
Las grasas buenas ayudan al desarrollo cerebral del feto y al control del colesterol.
La actividad física ayuda a controlar la glucosa y mejora la circulación. Caminar después de las comidas, nadar o realizar ejercicios prenatales son opciones seguras. Es importante que esto se adecúe a cada caso particular.
Realiza de 3 a 4 comidas principales y de 2 a 3 colaciones al día. Esto ayuda a mantener tu glucosa estable.
Son esenciales para el crecimiento del feto. Prefiere: carnes magras, huevos, legumbres, lácteos semi o descremados sin azúcar añadida.
Ayudan al desarrollo cerebral del feto y al control del colesterol. Elige: aceite de oliva o canola, palta, frutos secos y semillas.
Bebe abundante agua. Evita bebidas azucaradas y jugos.
La actividad física ayuda a controlar la glucosa y mejora la circulación. Opciones seguras incluyen caminar después de las comidas, nadar o ejercicios prenatales (consulta siempre con tu médico).
Si esto ocurre, se sugiere dividirlo en dos partes, priorizando alimentos de bajo índice glicémico y un buen aporte de proteínas.
*Material preparado con la colaboración de la nutricionista María Paz San Martín.