Información validada por miembros de SOCHIDIAB para comprender la diabetes, sus tipos y cómo gestionar o prevenirla efectivamente
Cómo reconocer los signos tempranos que requieren una consulta médica inmediata.
Recomendaciones de estilo de vida para reducir los factores de riesgo.
Es un grupo de enfermedades que se caracteriza por un aumento de los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre. Se caracteriza por un defecto en la secreción de insulina, en su efecto o ambas.
La insulina es una hormona encargada de nivelar los niveles de glucosa en la sangre (glicemia), que produce la insulina para regular el uso de la glucosa en el organismo. En caso de diabetes, el páncreas no funciona de manera correcta, ya que pierde la capacidad de generar insulina o segregar cantidades suficientes en respuesta a la comida.
Antecedentes de familiares que tengan o hayan tenido diabetes mellitus, sobrepeso y obesidad.
Enfermedad cardiovascular.
Grasas alteradas en sangre (dislipidemia).
Quistes en los ovarios. Mujeres que haya tenido bebés con un peso mayor a 4 kilos.
Pacientes que usen fármacos o tratamientos para ciertas enfermedades que pueden generar alteración en los valores de la glicemia
Adoptar hábitos saludables es la mejor estrategia para reducir el riesgo de desarrollar diabetes Tipo 2 y vivir una vida plena.
Prioriza dietas balanceadas, ricas en fibra y bajas en azúcares refinados.
Incorpora ejercicio diario para mantener la sensibilidad a la insulina.
Mantén un peso saludable y evita el sobrepeso.
Elimina el hábito de fumar por completo.
Una alimentación adecuada es fundamental para mantener estables los niveles de azúcar en la sangre. Las siguientes son las primeras recomendaciones que debes considerar:
Acude a un especialista en nutrición para un plan alimenticio personalizado.
Evita alimentos con altos contenidos de azúcar.
Deben estar adecuadas y calculadas según tus requerimientos y necesidades.
Presta atención a la cantidad de carbohidratos; consume variedades integrales, frutas y vegetales.
Consumo de alimentos ultraprocesados y elimina hábitos tóxicos (alcohol y sustancias nocivas para la salud).
La diabetes es una enfermedad crónica, por lo tanto, no es curable. No obstante, sí es posible controlarla con éxito y mantener una excelente calidad de vida. Esto se logra siguiendo rigurosamente el tratamiento y las indicaciones de tu equipo médico especialista. ¡El control es la clave!