Conoce la diabetes:
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En esta sección, te ofrecemos información clara y respaldada por nuestra sociedad científica para que tomes decisiones informadas sobre tu salud y la de tus seres queridos.
Identifica los síntomas
Cómo reconocer los signos tempranos que requieren una consulta médica inmediata.
Claves de prevención
Recomendaciones de estilo de vida para reducir los factores de riesgo.
Qué es la diabetes
Es un grupo de enfermedades que se caracteriza por un aumento de los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre. Se caracteriza por un defecto en la secreción de insulina, en su efecto o ambas.
La insulina es una hormona encargada de nivelar los niveles de glucosa en la sangre (glicemia), que produce la insulina para regular el uso de la glucosa en el organismo. En caso de diabetes, el páncreas no funciona de manera correcta, ya que pierde la capacidad de generar insulina o segregar cantidades suficientes en respuesta a la comida.
Según la última Encuesta Nacional de Salud, cerca del 12% de la población vive con esta enfermedad en Chile.
Tipos de diabetes:
Las diferencias clave
- Menos común, se manifiesta en 5 a 10% de los casos.
- Más común, representa el 85-90% del total de casos.
- Afecta a cerca del 5% de las mujeres embarazadas.
- Se presenta en una etapa avanzada de la gestación.
- Es una enfermedad autoinmune en la que el sistema ataca las células encargadas de la producción de insulina.
- El cuerpo no produce insulina, el páncreas deja de funcionar.
- Dependiendo del estado de la enfermedad, el paciente puede o no requerir insulina.
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El cuerpo:
- Produce insulina insuficiente.
- No responde efectivamente a la insulina, resistencia a la insulina.
- Puede manejarse con dieta y ejercicio; sin embargo, en algunos casos se puede requerir el uso de insulina.
- Los cambios hormonales del embarazo bloquean la acción de la insulina.
- Requiere inyecciones diarias de insulina para la supervivencia.
- Requiere tratamiento y monitoreo de por vida.
- Riesgo de complicaciones crónicas cardiovasculares, renales y oculares.
- Inicialmente no requiere insulina, pero muchos pacientes acaban necesitándola con el tiempo.
- Requiere tratamiento de por vida para prevenir progresión.
- Mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, renales y neuropatía.
- Se controla con dieta y ejercicio; puede requerir insulina temporalmente.
- Requiere tratamiento y monitoreo durante el parto.
- Suele desaparecer después del parto.
- Suele ser rápido debido a síntomas claros y graves.
- Puede tardar años en diagnosticarse por la ausencia de síntomas de alerta.
- Generalmente desaparece después del parto.
¿Cuáles son sus factores de riesgo?
Antecedentes de familiares que tengan o hayan tenido diabetes mellitus, sobrepeso y obesidad.
Enfermedad cardiovascular.
Grasas alteradas en sangre (dislipidemia).
Quistes en los ovarios. Mujeres que haya tenido bebés con un peso mayor a 4 kilos.
Pacientes que usen fármacos o tratamientos para ciertas enfermedades que pueden generar alteración en los valores de la glicemia
Cómo prevenir la diabetes
Adoptar hábitos saludables es la mejor estrategia para reducir el riesgo de desarrollar diabetes Tipo 2 y vivir una vida plena.
Alimentación saludable:
Prioriza dietas balanceadas, ricas en fibra y bajas en azúcares refinados.
Actividad física regular:
Incorpora ejercicio diario para mantener la sensibilidad a la insulina.
Peso corporal adecuado:
Mantén un peso saludable y evita el sobrepeso.
Cero tabaco:
Elimina el hábito de fumar por completo.
Nutrición inteligente:
la base del control
Una alimentación adecuada es fundamental para mantener estables los niveles de azúcar en la sangre. Las siguientes son las primeras recomendaciones que debes considerar:
Consulta experta:
Acude a un especialista en nutrición para un plan alimenticio personalizado.
Controla azúcares:
Evita alimentos con altos contenidos de azúcar.
Porciones adecuadas:
Deben estar adecuadas y calculadas según tus requerimientos y necesidades.
Carbohidratos y fibras:
Presta atención a la cantidad de carbohidratos; consume variedades integrales, frutas y vegetales.
Limita:
Consumo de alimentos ultraprocesados y elimina hábitos tóxicos (alcohol y sustancias nocivas para la salud).
Diabetes:
controlable, pero no curable
La diabetes es una enfermedad crónica, por lo tanto, no es curable. No obstante, sí es posible controlarla con éxito y mantener una excelente calidad de vida. Esto se logra siguiendo rigurosamente el tratamiento y las indicaciones de tu equipo médico especialista. ¡El control es la clave!